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Prepara tu camión para el frío y la nieve

Publicado el 22 de Noviembre del 2016 por SERVI PORT

Prepara un kit de emergencia: Quedarse varado en el frio es una experiencia que puede resultar bastante desagradable, en el mejor de los casos, e incluso peligrosa, en el peor. Por ello, asegúrate de que estés preparado para cualquier emergencia llevando estos artículos en tu camión:
Cobijas extra

Kit de primeros auxilios

Linterna y baterías cargadas

Comida enlatada y agua embotellada

Guantes, bufanda, sombrero, botas de nieve

Pala de nieve

Bengalas

Radio

Líquidos anticongelante, de limpiadores y aceite de motor extras

Filtro de combustible extra y llave para cambiarlo

Cadenas para las llantas

Revisa la batería: El mejor momento para revisar la edad y estado de tu batería es antes de que el invierno entre plenamente. Las temperaturas bajo cero puede drenar rápidamente una batería. Si la tuya está cerca del fin de ciclo de vida típico de 48-72 meses, lo mejor es cambiarla. Si no, revisa que esté propiamente montada y que todas las conexiones están bien sujetas y limpias. Haz un examen de carga y prueba también el alternador y motor de arranque. Checa el cableado eléctrico buscando daños o fracturas y asegúrate de que no hay cables sueltos ni expuestos.

Revisa el sistema de refrigeración: Esta es una parte básica de la “inviernización”. Cualquier elemento que esté desgastado, dañado o roto solo va a ponerse peor cuando baje la temperatura. Lleva a cabo una revisión minuciosa del sistema entero, incluyendo el radiador, buscando que no haya protuberancias en las mangueras, y revisando que las abrazaderas estén bien apretadas y en buen estado. Realiza una prueba para asegurarte de que el líquido refrigerante está en un punto de congelación óptimo. Revisar los niveles de aditivos para determinar si el líquido refrigerante necesita ser reemplazado o ajustado debe ser parte del plan de mantenimiento regular. Por último es importante que utilices el líquido refrigerante apropiado para tu camión y que nunca emplees facilitadores de arranque de éter en aerosol.

Revisa el filtro de combustible y separador de agua: Asegúrate que el filtro está en buen estado y reemplázalo de ser necesario. Para reducir el riesgo de daño al motor, monitorea el separador de agua diariamente. El agua es un contaminante común en el diesel y puede reducir la vida del motor. Si encuentras que ha ingresado mucho agua, deberás drenarla. La mayoría de los separadores no son auto limpiantes así que necesitarás localizarlo, cerca del filtro de combustible, y girar la válvula de drenaje para vaciar el agua. Esto es especialmente importante durante el invierno porque a medida que la temperatura exterior baja se crea condensación en el interior de un tanque de combustible.

Usa aditivos para combustible: El diesel contiene parafina, una cera que se cristaliza cuando la temperatura baja al punto de congelación. Esto cause que el agua en el combustible se emulsione y que éste se haga como un gel. En este estado no puede pasar por el filtro de combustible y el problema se empeora cuando las temperaturas bajan. Esta solidificación del diesel puede llevar a un mal funcionamiento del vehículo y, en ocasiones, a que el motor falle. Para evitarlo, revisa el número de cetano del combustible en la bomba –mientras más alto mejor- y añade aditivos anti-gel cada vez que llenes el tanque para mejorar el desempeño. Revisa el manual del propietario para saber qué aditivos en específico debes usar y sigue las instrucciones de mezclado al pie de la letra. No quieres arriesgarte a dañar el sistema de combustible.

Calienta el motor: Los motores a diesel requieren una temperatura más elevada en los cilindros que sus contrapartes de gasolina, lo cual significa que son considerablemente más difíciles de arrancar cuando hace frío. Si viajas o vives en un lugar con clima frío, es una buena idea utilizar un calentador para mantener el motor “abrigado” cuando está apagado. Asegúrate de que el cordón del calentador tenga tres clavijas y no olvides conectarlo apropiadamente.
Inspecciona el secador de aire: El secador de aire, colocado entre el compresor y el tanque húmedo, recolecta y remueve los contaminantes del aire antes de que entren al sistema de freno. Esto previene que el agua se congele en las líneas de freno. Es importante inspeccionar este elemento para asegurarte de que funcione adecuadamente y para reemplazar el filtro de ser necesario. Asegúrate de drenar la reserva de aire de manera periódica. No mantenerlo en buen estado podría causar fallas bastante peligrosas en los frenos.

Revisa las llantas: Las llantas de tu camión deben estar en buen estado para rodar sobre caminos nevados y con hielo. Revísalas minuciosamente y asegúrate de que están infladas a la presión correcta. Averigua qué estados hacen obligatorio el uso de cadenas y asegúrate de que tienes el número y tamaño indicado en tu camión en todo momento. Revisa que los eslabones no estén desgastados, doblados o dañados, de ser así, reemplázalos.

Revisa el parabrisas: Cuando la nieve y hielo se acumulan en el parabrisas, manejar es difícil y peligroso. Antes de que llegue el invierno, revisa tus limpiadores y reemplázalos si es necesario. Asegúrate de rellenar el depósito de líquido para limpiadores con una mezcla para clima frío. Lleva contigo botellas extra en la cabina en caso de que tengas que rellenarlo a mitad del camino.

Por último, se consciente de tus limitaciones. Hacer tu mismo el mantenimiento de tu camión puede ser muy barato, pero es posible pasar algo por alto si no eres un mecánico. No arriesgues tu seguridad, lo último que quieres es un accidente donde puedan salir dañado tu u otros. Cuando tengas duda, haz una cita con un mecánico de confianza y deja que los profesionales hagan su trabajo. ¡Maneja seguro este invierno!

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