01 (800) 400 PORT (7678)  
Acceso a Clientes:   Ingresar

Trump amaga con impuesto fronterizo para poder competir

Publicado el 14 de Mayo del 2017 por SERVI PORT

Trump ha puesto en claro que quiere revertir esta tendencia, con un comercio “libre y justo”, teniendo de su lado que Estados Unidos posee el consumo, un aspecto clave en una economía capitalista y para influir en los flujos del comercio exterior.

Pero él tampoco ha dejado dudas sobre que no cuenta con una idea clara de cómo alcanzar este objetivo. Se trata de una maniobra compleja por parte de Estados Unidos, el mayor importador de productos del mundo, ante la megatendencia de la globalización.

Las posiciones de Trump están lejos de implicar un nuevo modelo económico global y la mayoría de los analistas coincide en que tratará de usar medidas proteccionistas, con una visión mercantilista.

Una parte sustancial del triunfo electoral del Trump estuvo situado en el Rust Belt (literalmente cinturón de óxido), también conocido como el Manufacturing Belt (cinturón manufacturero), una región de Estados Unidos que engloba principalmente estados del área conocida como Medio Este y también, algunas zonas del área Mid-Atlantic.

La región se extiende desde la costa atlántica hasta el este de Wisconsin. Limita al sur con las zonas mineras de los montes Apalaches y al norte con los Grandes Lagos.

De acuerdo con Luis Rubio, presidende del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), muchos de los trabajadores del Rust Belt no están interesados en competir a nivel mundial, sino que simplemente buscan un trabajo estable, con un buen salario y con el cual se puedan jubilar. La extrapolación de este interés podría ser que Estados Unidos no quiere o no puede competir en terminos de las reglas internacionales del comercio.

El 26 de enero, el gobierno de Estados Unidos informó que una de las propuestas que considera instrumentar es el establecimiento de un Impuesto de Ajuste Fronterizo (BAT) de 20% a las importaciones originarias exclusivamente de los países con los que tiene déficits comerciales.

Trump ha enfocado sus mensajes relacionados con el déficit comercial de Estados Unidos a México, aun cuando la economía estadounidense registra saldos negativos mayores con China, Japón y Alemania, tres potencias económicas ubicadas en otros continentes.

En 2016, Estados Unidos registró su mayor déficit en el comercio de mercancías con China, por 347,038 millones de dólares, seguido por Japón (68,938 millones), Alemania (64,865 millones) y México (63,192 millones), de acuerdo con datos del Departamento de Comercio estadounidense.

El BAT fue diseñado por el presidente de la Cámara baja de Estados Unidos, Paul Ryan, y tras anunciarlo, analistas, empresas y gobiernos lo analizan ante la posibilidad de que sea violatorio de las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Desde su campaña a la fecha, Trump ha variado sus amenazas en esta materia: primero dijo que impondría un arancel de 35% (no lo permiten en ese nivel las reglas de la OMC), luego planteó que fijaría un “impuesto fronterizo” y posteriormente sostuvo que aplicaría “créditos” a la exportación.

Luis de la Calle, director general de la consultoría De la Calle, Madrazo, Mancera S.C., dijo que una posible alternativa de los cambios fiscales que podría implementar Trump podría ser un “IETU puro”, un Impuesto al Valor Agregado (IVA) y no un Impuesto sobre la Renta (ISR).

Lo que tendría el nuevo impuesto es que no se acumularían como ingreso las exportaciones y no podrían ser deducibles las importaciones para efecto del Impuesto Sobre la Renta.

“Si Estados Unidos cambia radicalmente su régimen fiscal, los principales socios comerciales de Estados Unidos tienen que hacer una evaluación sobre también modificar el suyo. No pueden pensar que van a tener un régimen fiscal muy distinto al estadounidense”, concluyó De la Calle.

A mediados de diciembre, Wilbur Ross, nominado a ser secretario de Comercio estadounidense, declaró que las amenazas de Trump de imponer un impuesto a la importación de 35% han impactado a las economías de México y Canadá en forma negativa, favoreciendo a Estados Unidos ante la renegociación del TLCAN.

En una audiencia ante el Senado, Ross dijo que las declaraciones de Trump fueron determinantes para que el peso mexicano y el dólar canadiense se depreciaran frente al dólar estadounidense, lo que ha servido para sentar las bases de una negociación exitosa.

“En términos del 35% (de impuesto a las importaciones) y algunas de las otras declaraciones, creo que el Presidente (Trump) ha hecho un trabajo maravilloso pre-condicionando a algunos de los otros países con quienes negociaremos sobre que el cambio está llegando”, comentó Ross.

“El peso no bajó 35% por accidente. Incluso el dólar canadiense se ha vuelto algo más débil, tampoco es un accidente. Por lo tanto, creo que (Trump) ya ha hecho algo del trabajo que necesitamos hacer para conseguir mejores acuerdos comerciales”, agregó Ross.

Internamente, el BAT sugerido por Trump originó un debate, con empresas a su favor como Boeing, General Electric, Pfizer, Honeywell, Caterpillar, Oracle, Eli Lilly y Dow Chemical, mientras que en contra estuvieron firmas como Nike, Walmart, Target, Toyota, AutoZone, GAP, JCPenney y Best Buy.

En cuanto a México, el déficit de Estados Unidos con su vecino del sur en realidad es mucho menor frente al de varios países, si se considera el valor añadido de insumos, partes y componentes estadounidenses incorporados a las ventas externas dirigidas al mercado estadounidense.

De acuerdo con la consultoría SAI Consultores, la información de valor agregado comercial revela que por cada 100 dólares en el valor final de un bien que Estados Unidos importa de México, 40 dólares son de contenido estadounidense.

La participación equivalente en el caso canadiense es de 25 dólares. En contraste, por cada 100 dólares de importación de China y la Unión Europea, únicamente 4 y 2 dólares, respectivamente, son insumos de Estados Unidos.

Un tercer factor radica en que la mayor parte de las exportaciones realizadas por México a Estados Unidos se realiza por empresas estadounidenses. Y finalmente, tampoco considera que México tiene un déficit frente a Estados Unidos en el comercio de servicios, de 9,600 millones de dólares en 2015.

Comentarios

No hay comentarios en este momento, ¿por qué no dejas uno?

Deja un comentario

Nombre (Campo obligatorio)
E-Mail (Campo obligatorio, no se mostrara)
Web (Opcional)
Comentarios