01 (800) 400 PORT (7678)  
Acceso a Clientes:   Ingresar

RIESGO Y VALOR / Las zonas del peso

Publicado el 25 de Abril del 2013 por SERVI PORT

En la literatura económica existe una media docena de teorías que explican cuál debería ser el tipo de cambio justo, y entre las más creíbles está la del poder adquisitivo -relativo en el tiempo- de una moneda, lo cual se traduce en que, si las fuerzas de la demanda agregada son estables y no hay grandes choques en la oferta agregada (como crisis bancarias, cuentas externas o de deuda), una moneda debería valer contra un socio comercial su punto de referencia en estabilidad más la inflación diferencial de un país contra el otro en el periodo que uno observara.
Así, para México, cuando se revisa el tipo de cambio actual que resultaría de añadir la inflación a puntos de referencia en el pasado, que podrían interpretarse como estables, se obtienen cifras muy cambiantes, a saber: tomando la década de los bajos años 70, predice números por debajo de 11.50 pesos por dólar, pero los críticos dirían que mucho ha cambiado desde entonces y que el régimen cambiario hasta 1976 fue fijo.
Si se toman los años 90 (pues los 80 llevan demasiada turbulencia), particularmente después de la gran crisis del 95, predice números de hasta los bajos 14 pesos por dólar, es decir, 14.2, 14.4 pesos; incluso tomando como época estable 1998, predice tipos de cambio de hoy de entre 13.10 y 13.5 pesos por dólar. Tomando tiempos más recientes, como la época de bonanza general después del 11 de septiembre del 2001, entre 2002 y 2006, se logra predecir tipos de cambio de entre 11.8 y hasta 12.70 pesos por dólar.
Con lo anterior, parece justo pensar que el peso está algo caro, desde un 3 por ciento hasta un 12 por ciento en el peor caso, que quizá sea el menos probable.
Bajo la óptica anterior, los rangos que parece estar amenazando con explorar el peso para los próximos meses podríamos determinarlos -y hasta nombrarlos- de la siguiente manera:
1. Peso estable. Parece seguro pensar que cotizaciones por debajo de 13.20 pesos y por arriba de 12.4 o 12.50 pesos por dólar representan un rango de estabilidad respecto de mediciones teóricas como las referidas arriba. Alta probabilidad.
2. Peso fuerte. Un peso que refleje una confianza alta en la nación y sus hacedores de política económica, como se ha estado manejando en los medios los últimos meses, se movería por debajo de 12.4 pesos por dólar, quizá sin llegar por debajo de 11.85 pesos. Muy alta probabilidad.
3. Devaluación sana. Si el peso escalara de nuevo por encima de los 13.2 pesos por dólar, hasta cifras como las que pronostica el año base 1996 y 1997, de 14.2 pesos por dólar, representaría una devaluación que saca provecho del renovado auge en exportaciones a nivel global, el crecimiento de la economía mundial y la confianza que ha generado la industria manufacturera en México entre los inversionistas. No es una cifra que pone en peligro las finanzas públicas ni la estabilidad de los precios internos y puede cubrirse con instrumentos sencillos contra el riesgo.
4. Devaluación grave. Un movimiento por encima de los 14.2 pesos sería del tipo catastrófico, con precios muy altos de coberturas y grandes daños a la inflación y a las deudas denominadas en dólares. Su probabilidad actual es muy baja.
5. Superpeso. Por el contrario, un peso cotizando por debajo de 11.80 pesos (el índice Big Mac de The Economist recomienda un peso en equilibrio por debajo de los 9 pesos por dólar) cruza hacia el rango de un peso en inminente sobrevaluación, uno que sería altamente inestable y muy dañino a la economía exportadora de la nación; sería también un espejo en donde vernos como se vieron los brasileños hace unos años, en una historia al estilo de la "cenicienta", que puede volverse ásperamente real en cualquier momento.
Cubrir estos riesgos puede tomar dos caminos: a) pagando el costo al inicio, por ejemplo, con una opción call para cubrir la devaluación sana y la grave a un año, lo cual cuesta ahora un 2.4 por ciento de la cantidad que uno desee cubrir (usando una volatilidad de 10.7 por ciento y cubriendo desde 13.2 pesos) o b) pagando el costo por intercambio, es decir, entregando al banco el beneficio cuando el tipo de cambio se mueva a favor.
Esto se puede lograr, por ejemplo, usando un forward a un año, que actualmente cotiza a 12.65 pesos, lo que significa que debajo de ese número cualquier ganancia la devolvemos al banco.
El llamado "collar" también funciona muy bien: quedamos cubiertos por arriba de 13.5 pesos, compramos a mercado entre 12.10 y 13.5 pesos y debajo de 12.10 pesos entregamos al banco cualquier beneficio y no se paga prima.
El llamado "forward digital", sin pagar prima, puede cubrir arriba de 12.35 pesos y hasta 13.55 pesos, pero por arriba o por debajo de ese rango estás obligado a comprar a 13.35 pesos por dólar.
Existe un sinfín de combinaciones para cubrirse, pagando ahora (más caro, pero menos riesgoso) o pagando del beneficio (que suele ser tentador, pero algo atrevido). La opción call de arriba, si se cubre desde 14.2 pesos, baja a 0.72 por ciento de costo; y si cubriendo desde 13.2 pesos, se topa hasta 14.5 pesos el tipo de cambio que permite cubrir (con un knock-out), baja su costo a 0.26 por ciento del nocional.
Antes de tomar una decisión de administración de riesgos, ha de hacerse un análisis interno de tolerancia, estar bien asesorados y discutirlo todo a nivel consejo.
Fuente : REFORMA

Comentarios

No hay comentarios en este momento, ¿por qué no dejas uno?

Deja un comentario

Nombre (Campo obligatorio)
E-Mail (Campo obligatorio, no se mostrara)
Web (Opcional)
Comentarios